domingo, 21 de agosto de 2016

¿También se puede usar Leanstartup para empresas grandes?

Cuando escuche a Néstor Guerra decir: ¡Leanstartp lo va cambiar todo! Pensé que estaba exagerando. Hoy comparto su opinión.

La metodología Leanstartup se utiliza para medir el éxito de un producto o de una idea de negocio, mediante el desarrollo de un prototipo con los mínimos e indispensables recursos posibles. Con ese prototipo de interactúa con los clientes o usuarios potenciales y se aprende de las respuestas obtenidas.

Esta capacidad de ir avanzado hasta encontrar el producto o servicio adecuado para atender una necesidad específica permite aprender de las pruebas directamente del beneficiario interesado, de tal forma que se incrementan las posibilidades de éxito.

Visto desde este punto de vista Leanstartup sería (como su nombre lo indica) enfocado al desarrollo de emprendimientos de alto impacto, pero también es útil para que las empresas ya constituidas desarrollen nuevos productos y servicios de una forma ágil y con mayor posibilidad de éxito.

Encontrar una idea que cambie el mundo es sólo una parte de la historia que se debe comprobar, primero que verdaderamente es un problema relevante el que se esta resolviendo, que se tienen claros los gustos y preferencias de los clientes. La segunda etapa consiste en proponer una solución que mejore sustancialmente las alternativas actuales y ofrezca beneficios verdaderamente diferenciados a la que se lleva a través del prototipado y la validación de forma iterativa hasta encontrar el PMV (producto mínimo viable). La tercera etapa consistirá en diseñar un modelo de negocio que permita una monetización adecuada, este modelo también será necesario validarlo con los clientes y usuarios para tener algunas certezas de los elementos más necesarios para su comercialización.

Tres etapas, tres pilares: Descubrimiento de clientes y sus retos, prototipado hasta encontrar la solución adecuada y un modelo de negocio que permita monetizar correctamente. No es fácil hablar de observar a los clientes, ni tampoco de prototipar, suena a cosas muy extrañas, más cuando estas acostumbrado al Excel y a obtener data de Google o de los resultados de ejercicios anteriores.

La clave de Leanstartup esta en probar, en probar periódicamente todo lo que se construye, aprender de la prueba y construir nuevamente la siguiente versión, así hasta llegar al PMV. En el fondo Leanstartup es la aplicación del método científico a los negocios: diseñar experimentos para probar hipótesis con la ventaja adicional que es un proceso ágil que permite descubrir en el menor tiempo posible los supuestos invalidados y aprender del proceso.

Hoy todas las empresas están preocupadas por actualizar su propuesta, por diferenciarse de sus competidores, razón por la cual necesitan lanzar nuevos productos y servicios, así como mejorar la experiencia de sus clientes. Leanstartup es la mejor herramienta para desarrollar esas nuevas líneas de negocio en el menor tiempo posible con el menor desgaste económico y emocional de la organización.

Jorge Peralta
@japeraltag


@innovadisrup

lunes, 15 de agosto de 2016

¿Unicornios o cucarachas?

Siempre me ha llamado la atención la preocupación de algunos emprendedores por levantar capital. La realidad es para muchas startups, levantar capital es la diferencia entre escalarse de verdad o ir creciendo orgánicamente sin alcanzar relevancia. Sin embargo esta tendencia ha provocado también que los fundadores estén más preocupados por atender inversores que por atender clientes con la perversión que eso trae al modelo de negocio.

Traer inversiones puede ser una gran catapulta para algunas startups, aquellas que previamente han sido capaces de generar ventas, crecer orgánicamente y de esta forma han validado su modelo de negocio y su capacidad de ejecución. Sin embargo para otras se ha convertido en su razón de ser y han dejado de preocuparse de lo importante que es atender sus clientes y su operación básica, es decir, han dejado a un costado su verdadera razón de ser.

La labor de un CEO justamente esta en asegurar el flujo necesario para seguir avanzando, pero también debe ser el guardián del rumbo y la estrategia, que la empresa cumpla su propósito principal que es resolverle un dolor a sus segmentos objetivo.

Otro tema relevante relacionado con la inversión es el “timing” ¿Cuál es el mejor momento para levantar capital? ¿En qué momento puede ser una catapulta o en que momento puede ser una loza que impida avanzar?

Customer Development de Steve Blank señala gráficamente los dos momentos críticos que el emprendedor debe tomar en cuenta para enfocar sus esfuerzos:

Primero el descubrimiento y validación de clientes para que ya que se han validado las premisas y validado con sus respectivos prototipos e interacciones con clientes es momento de pasar a la construcción y escalamiento del negocio.

¡No conviene quemar etapas!

Mientras no se termine el proceso de descubrimiento y validación de clientes será difícil definir si verdaderamente hay una oportunidad o no, sólo que la intuición o bien experiencias anteriores te permitan hacer un análisis más ligero convendrá tardarse lo necesario para arrancar y levantar capital.

No creo tampoco que en que exista una burbuja de inversión y que se acerque una catástrofe de caída de mercados, creo que más bien que la cultura de capital privado ira tomando el oficio debido en Latinoamérica, irán tomando paulatinamente más riesgos y las startups llegarán en un mejor momento para buscar capital, es cuestión de tiempo y de madurez.

Además de los unicornios, me gustan esas nuevas empresas que van saliendo cuidando su modelo, priorizando las variables críticas que casi siempre son la rapidez de adopción de nuevos clientes, el costo de su adquisición y la capacidad de que tenemos para mantenerlos y rentabilizarlos, a la vez que también buscan capital. Esas nuevas empresas que son capaces de aguantar los embates de la escasez de flujo y que la inversión es un acelerador para su crecimiento, pero que aún sin ella saldrán adelante; algo así como las cucarachas que salen adelante a pesar de todo, sobreviven en los tiempos malos y se multiplican en los buenos.

Pienso que debemos seguir buscando los unicornios pero lo más probable es que nos encontremos con algunas cucarachas.

¿Tú que opinas?

Jorge Peralta
@japeraltag

www.innovaciondisruptiva.mx
@innovadisrup

domingo, 7 de agosto de 2016

El entorno VUCA y tu capacidad de observación

Hace unos días escuche por primera vez este termino y me sorprendió, de esos temas que intuyes pero que no habías sido capaz de ponerle nombre. VUCA viene del acrónimo de estás palabras en inglés:

Volátil (V): Relacionada con la dinámica de los cambios, cambios cada vez más frecuentes.
Incierto (U): Relacionada con la falta de previsibilidad.
Complejo (C): Relacionada con la gran cantidad de variables que se ponen en juego en las situaciones.
Ambiguo (A): Relacionada con la falta de claridad que permite interpretaciones diversas.

Así es nuestro mundo, un mundo relacionado con el cambio, la incertidumbre y la obsolescencia de reglas y patrones. Un mundo en el que los parámetros que aprendimos de niños nos han cambiado y que nos obliga a replantearnos esquemas que durante algún tiempo nos sirvieron de marco de referencia pero ahora ya no lo son tanto.

Nos ha cambiado casi todo, las profesiones, los productos, la forma en la que nos relacionamos. La flexibilidad y la adaptación son desafíos permanentes que enfrentan las organizaciones y los profesionales. Sin embargo en muchos temas las prácticas se aferran a lo que ha funcionado en el pasado, útiles en tiempos de menos incertidumbre y cambio.

Una de las competencias necesarias para entender lo que sucede en un mundo tan cambiante es nuestra capacidad de observación, desarrollar esa capacidad de “mirar” que es ver con detalle, con causalidad, para entender no sólo lo que se observa sino también sus causas. Es posible que esa “interpretación” de lo que se ve, en algunos momentos esté alimentada con los “ojos” de la intuición, para ver lo que otros no ven o ver más allá de lo evidente. Saber observar las actitudes, el lenguaje no verbal, lo que esta detrás del tono de voz y del timbre de las palabras o bien de la mirada a los ojos.

Observar-entender-definir son principios básicos para interpretar la realidad y son la base para saber leer a nuestros clientes y entender una clave de los negocios que siempre me recuerda a mi querido profesor Alejandro Fernández Villa:

"Porqué te compran los que te compran y porqué no te compran los que no te compran"

Esa claridad mental requiere de alimentarse continuamente, porque la realidad es cambiante y siempre surgen alternativas que permiten entender mejor lo que el cliente quiere. En ocasiones, ni el mismo cliente sabe lo que quiere o lo que necesita y requiere que incluso lo sorprendas con respuestas a preguntas que todavía no se hacía.

En este mundo cambiante, donde los paradigmas se rompen y se abren cada día nuevas oportunidades, es más cierto aquello de que la mejor manera de predecir el futuro es cuando lo inventas. ¿Tú que opinas?

Jorge Peralta
@japeraltag

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sábado, 30 de julio de 2016

7 puntos clave en un proyecto de #innovación

A lo largo de estos años he visto proyectos de innovación de distinta envergadura, algunos con un alcance muy pequeño y otros con una misión transformadora muy profunda. También me ha toca verlos culminar exitosamente y otros fracasar.

¿Cuáles han sido esos puntos en común, tanto del éxito como del fracaso? Te quiero compartir algunos puntos clave que desde mi punto de vista son indispensables a tomar en cuenta en los proyectos de innovación:
  • Los proyectos necesitan un liderazgo y un equipo comprometido

Los proyectos necesitan responsable, indicadores y un equipo colaborando.
Las personas deben estar enteradas de la relevancia del proyecto y de la forma en la que cada uno participa en él.
Las máximas cabezas de la organización deben tener conocimiento y apoyar el proyecto de otra forma en la primera dificultad fracasarán.
  • No a todos les gusta innovar.

A las personas normales no les gusta innovar, les gusta más mantener la situación actual, el cambio nos aterra y la posibilidad de perder lo ganado nos pone en una situación mental difícil.
Es muy importante poner las bases para que un equipo pueda “habilitarse” para los proyectos de innovación de otra forma la ruta al fracaso será corta.
Suele ser útil poner el ambiente adecuado con unas lecturas, con un espacio propio en la agenda para destensar las relaciones entre los miembros del equipo. Sin confianza no se podrá avanzar.
  • Identificar los liderazgos informales que ayudaran al triunfo o al fracaso.

En todas las organizaciones existen liderazgos, y muchas veces estos no coinciden con el organigrama jerárquico, en ocasiones los liderazgos se encuentran en todos los niveles de la organización. Estos liderazgos son los que generan el ambiente “ a nivel de cancha”, los que suelen generar optimismo o pesimismo en los equipos de trabajo. No es conveniente tenerlos en contra de los proyectos porque dificultarán el camino.
Si existe algunas personas “afectadas” con el proyecto conviene identificarlas y hacer una labor de incorporarlos al cambio.
  • Perseverar

Cuando se decide iniciar un proyecto no vale la pena detenerlo  ni los cambios de planes bruscos porque de otra forma la organización quedará “vacunada” y ya no creerá que el cambio es en serio. Cualquier otra iniciativa y los que las encabecen perderá credibilidad.

  • Cuidar el tiempo para innovar.

Dar un tiempo preciso y sagrado para innovar. Si no le dedicamos tiempo y nos comprometemos con un proceso, el mensaje que se estará dando es que no es importante para la organización. No faltarán voces que quieran retrasar las reuniones porque es cierre, porque hay un problema con un cliente, porque fulanito tiene un viaje importante, etc., etc.  Es fácil dejarse llevar por las inercias, por las urgencias, por la rutina y volver a lo de siempre para que nada cambie.
Para ello también será importante trazar un plan, usar un método, dejarse apoyar por personas que pueden guiarnos en el proceso y todo eso requiere de invertir tiempo y dinero.

Lo que es importante es importante y no lo que no, no.
  • No reconocer el avance y a las personas que colaboran

Si no se toma en cuenta que las personas están empleando un tiempo valioso y se van reconociendo sus logros, las personas pueden cansarse o pensar que no es importante su labor, entonces prefieren volver a sus actividades normales y seguir sus indicadores, que a final de cuentas es por lo que le pagan.
  • Involucramiento de la Dirección General.

Si la dirección general no ha comprado la idea, lo más probable es que el proyecto sea de muy escaso impacto porque todos tienen miedo de meterse en temas que no agraden al jefe y los riesgos poca veces son bien vistos. Desafortunadamente no existe innovación sin riesgos, al menos no la que genera un valor relevante.
Si la dirección no es al tanto de los nuevos proyectos la organización irremediablemente caerá en las rutinas y en cuidar el negocio maduro que es lo que hace posible que la organización facture y genere rentabilidad.



Sin no cuidas estos 7 puntos no te auguro un buen final con las consecuencias que esto tiene para toda la organización. Una organización que no crece, que no avanza, que no ve el futuro con ilusión termina expulsando a su talento quedándose solamente con los talentos más medianos, aquellos que seguramente harán un buen trabajo pero que no marcan la diferencia en un mercado que compite ferozmente. ¿Tú que opinas?

Jorge Peralta
@japeraltag

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@innovadisrup

sábado, 23 de julio de 2016

Los frutos de la adversidad

Hace unos días me tomé un café con un buen amigo que tenía meses de no charlar, recordamos las reuniones de hace algunos años y nuestra plática giró alrededor de la forma en la que algunas personas procesaban el éxito de otros.

Veíamos que a veces la mezquindad no nos permite reconocer y valorar los triunfos de los demás, esa misma mezquindad que a veces juzga sin saber, sin entender las horas que hay detrás de un triunfo en cualquier disciplina.

No existen caminos fáciles; el camino de cualquier persona esta lleno de dificultades y como decía Winston Churchill: “El éxito es ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo”; y es verdad fracasar aprendiendo de ello te va acercando más y más a tu meta. Tal vez lo único que es requerido es que verdaderamente se tenga una meta, un motivo, un propósito, porque si éste es verdaderamente poderoso te podrás levantar de cada fracaso y tomar aprendizajes, no sin sufrir, no sin desesperarte, no sin llorar.

Vivimos en una sociedad que nos quiere evitar a toda costa el sufrimiento, la eutanasia, el aborto, son prueba de ello, somos capaces hasta de perder vidas por evitar el sufrimiento, por tener una vida más cómoda. Hasta en cosas menos trascendentes también queremos evitar el esfuerzo, como por ejemplo, esos cursos de idiomas de 3 meses, o esas carreras exprés sin ir a clases, o esas dietas en las que bajaras sin dejar de comer un poco. Todas ellas fantasías, porque no hay fórmulas mágicas: lo valioso requiere un esfuerzo.

En mi experiencia en el campo de la innovación para algo igual. Directores que quieren inventar una innovación que no tenga riesgo, ni cueste, o mejor aún, que sea fondeada con recursos públicos porque ellos no tienen presupuesto para la innovación. Directivos que siguen la innovación por moda, que incluso mandan a su equipo a algún curso, y parece que todo marcha bien hasta que llegan las decisiones difíciles a su mesa, entonces la innovación deja de ser “cool” y mes mejor por el camino seguro.

Recuero también de cierto director (no digo nombres para no herir susceptibilidades) en la que antes de cada decisión difícil pide 25 estudios de mercado que le confirmen que en verdad se debe dar el paso y cuando se decide a darlo es porque ya va tarde. Ese tipo de personas que si quiere el cambio pero que no quiere la incomodidad del cambio ni el riesgo de la decisión.

Temo desilusionarte pero las ganas no son suficientes, son necesarios un propósito que te pueda conducir en medio de las dificultades, muchas horas de esfuerzo y algunos fracasos a cuestas. Historias de éxito al primer intento no son muchas y aún en esos casos las dificultades llegan tarde que temprano y sin un propósito real de seguir los propios ideales, la vocación y querer cambiar al mundo casi nunca se llega muy lejos.

Ningún triunfo es accidental, así que recuerda una de las grandes frases de William Shakespeare:

“Dulce es el fruto de la adversidad, que como el sapo feo y venenoso lleva siempre una gema en la cabeza”

Esta estupenda charla TEDX de Karla Souza te ilustrará mucho sobre el tema.

No huyas del camino incómodo, no pierdas de vista tu propósito aún cuando a veces el camino no se vea, aún cuando a veces te asalten los miedos, aún cuando haya mucha gente buena que te diga que no podrás. Si tu propósito es firme vale la pena continuar, y si fracasas, continuar con más experiencia, la siguiente podrá salir mejor.

Jorge Peralta
@japeraltag


@innovadisrup