domingo, 17 de septiembre de 2017

¿Son útiles los post-its en el proceso de innovación?

Los post-its tienen el riesgo de convertirse en los juegos artificiales del proceso de innovación; son muy vistosos pero si no tienen en método que les de viabilidad como herramienta, su efecto es efímero, meramente visual. No obstante, es cada vez es más común su uso en las oficinas, en los talleres de innovación; se ven estupendamente bien en las paredes, impresiona a las visitas, pero si no se aplican de verdad son un simple instrumento decorativo.

Los post-its tienen la ventaja de que nos permiten equivocarnos sin culpa, si no nos parece bien una idea podemos deshacernos del post-it sin remordimiento, sin la culpa de cambiar de opinión. Si no usamos esta herramienta corremos el riesgo de aferrarnos a nuestras ideas o a perdernos en cantidad sin una visión de conjunto que nos permita ir construyendo mapas o esquemas en las que podamos ver el todo separado en sus partes a través de los colores de los post-its o su posición en el lienzo.

Los post-its tienen un gran aporte al mid-set y la explicación visual, atendiendo ese viejo adagio de: “conviene separar para distinguir, para luego unir sin confundir” que solía repetir mi querido profesor Joan Ginebra.

En estos tiempos en los que la innovación se ha puesto de moda, muchas empresas se están cuestionando la forma de impulsar este tipo de proyectos en su organización; siempre es “cool” decir que tenemos un área de innovación aunque no tengamos claro el própósito de la misma. La formación de un área de innovación, podría ser sin duda, de mucha utilidad para empresas y organizaciones si verdaderamente existe el propósito de desarrollar nuevos proyectos y si se toman las medidas adecuadas para que esta nueva área pueda funcionar bien y dar frutos.

Las áreas de innovación de cualquier organización deben tener un plan más sólido que comprar post-its y rediseñar un espacio físico para impresionar a las visitas, es necesario contar con otros ingredientes clave que lo comentan la mayor parte de los autores serios del tema pero que no se han difundido con tanta amplitud

¿Qué se necesita para que el área de innovación de reciente creación de cualquier empresa tenga esperanzas de aportar al futuro de la empresa? 
  • Un equipo con habilidades de descubrir oportunidades y no centrados en la ejecución. Un equipo enfocado en el descubrimiento y desarrollo de nuevas oportunidades de negocio o de transformación de las oportunidades actuales requiere de perfiles distintos.
  • Contar con un proceso de innovación propio o adoptado. Si así como lo escuchas, un proceso propio y que no sea un copi-paste de lo que leyeron en un buen libro o lo que aprendieron en su última visita al silicon valley. Obviamente no se trata de inventar el hilo negro ni el agua tibia, existen algunos principios básicos como los siguientes:
a)    Observar al cliente y al empleado a través de mapas de experiencia que permitan descubrir retos del modelo actual que se podría traducir de forma concreta en EMPATIZAR con los actores involucrados.
b)   Planearse alternativas de crecimiento y acordar METAS para llevar a la empresa al siguiente nivel.
c)    Analizar nuevas líneas de negocio relacionadas o fuera de la caja en la que se pudieran aprovechar las competencias del equipo y de la empresa en su conjunto.
d)   Proponer los retos más relevantes para la empresa y abrirse a la participación de propios y extraños a través de redes de colaboración.
e)    Desarrollar espacios tanto físicos como virtuales para la generación de ideas de los actores involucrados.
f)     Utilizar metodologías enfocadas al desarrollo de conceptos, prototiparlos y validarlos para incrementar sus posibilidades de éxito.
g)    Conocer de herramientas precisas y procedimientos que faciliten el proceso de innovación.
  • Contar con un equipo de gestión de los proyectos de innovación que seleccione y priorice los nuevos proyectos alineados con la estrategia y las metas de la alta dirección (sin ellos no se puede nada porque la innovación es estrategia y riesgo y eso es un territorio de la alta dirección).
  • El equipo de gestión de proyectos de innovación no necesariamente será quien los desarrolle y los ponga en marcha. Es un equipo catalizador que invita a colaboradores de las áreas de negocio o externos a participar en el desarrollo de los nuevos proyectos y deseablemente serán personas que no tengan responsabilidad en la operación porque de otra forma acabaran en un limbo que no rendirá frutos ni para nadie.
  • Contar con métricas para los proyectos y para el desempeño del área de innovación
Si para trabajar en estos 5 puntos usas post-its y salas diseñadas especialmente para los procesos creativos y el desarrollo de innovación, serán una estupenda herramienta porque harán una buena contribución al ambiente de innovación. Si no tienes esa infraestructura e intentarás hacerlo con los recursos que tienes a la mano, hazlo como puedas. 

Si en un evento o en un curso o taller te dan a los pocos minutos tu canvas o tu paquete de postits y te dan una explicación inspiradora de 15 min y te dicen comienza a trabajar, desconfía, los canvas y los post-its no aportan demasiado si no tienes las ideas claras, sino tienes un propósito, si no tienes claro que quieres.

Los post-its son de gran ayuda para visualizar y separar ideas de acuerdo con los parámetros propuestos, siempre y cuando formen parte de un proceso o de una herramienta concreta, de otra forma serán solo fuegos artificiales que no tendrán un fruto adecuado, serán solo para presumir a las visitas y en el fondo estaremos haciendo una simulación.

Jorge Peralta
@japeraltag


@idearialab

domingo, 10 de septiembre de 2017

Cuando todo marcha de maravilla preocúpate, estás entrando en zona de confort

El momento de la verdad es cuando un cliente esta convencido de comprar; y cuando nos referimos a productos de alto valor, servicios sofisticados o intangibles en el que no es fácil valorar el peso específico de la persona que hace la labor comercial. ¿Qué pesa más: la oferta, la marca, el prestigio de la empresa, la persona que lo ofrece? ¿Dónde esta el factor diferenciador?

El convencimiento del cliente depende de muchos factores, y siempre será una combinación de la necesidad específica con el potencial de la oferta y de la persona que lo ofrece. En cada uno de estos elementos existe la posibilidad de “conectar” con la persona que decide la compra, es una combinación de factores que es difícil discernir el peso que cada una tiene.

El secreto esta en entender dónde están las motivaciones de compra de las personas, lo que los lleva a decidir un SI o a pensarlo mejor, es un tema de empatía o antipatía a final de cuentas y de las posibilidades que se encuentren disponibles. Por ejemplo, una marca podrá ser muy antipática pero si no hay una opción mejor, nos aguantamos mientras existe alguna, pero apenas surja una nueva oportunidad estaremos dispuestos a probar.

Luego entonces, lo más relevante en una oferta será la diferenciación y la forma en la que ésta impacta en las necesidades reales o percibidas de los posibles usuarios.

¿Como construir esa diferenciación? Es aquí donde chocan dos formas de pensar, en apariencia contrapuestas pero que más bien tienen una utilidad distinta. Si se trata de un producto común, nada mejor para lograr la diferenciación que ir con el cliente para conocer de primera mano el valor que el producto le aporta y en que cosas se podría mejorar su experiencia. Pero si se trata de un producto desconocido no podremos hacer preguntas sino más bien ponerse en los zapatos del cliente para comprender si se conoce bien sus dolores y necesidades más apremiantes.

Siempre hay que ir de la mano del cliente pero no de la misma forma. En ocasiones, las hipótesis girarán alrededor del uso que el cliente al producto o servicio y que tanto satisface sus expectativas; en otras, las hipótesis girarán alrededor de si vale la pena o no centrarse en resolver el problema que ese tipo de cliente sufre.

Conocer al cliente, entender al cliente, ponerse en los zapatos del cliente, sentir como siente el cliente, es una absoluta necesidad para el que quiere construir una propuesta de valor irresistible. Haber logrado el éxito lleva a suponer que se conoce al cliente con tal profundidad porque en la práctica se ha demostrado que la felicidad del cliente.

Llegar al éxito es un gran mérito, pero tiene un gran peligro: hacerte caer en la zona de confort, estar tan seguro del cliente que te dejes de cuestionar si hay cosas que debes cambiar o incluso si ya es tiempo de pensar en una propuesta que “destruya” tu actual propuesta exitosa. Si la piensas tu para avanzar radicalmente, ya hay alguien que la esta pensando por ti, con el riesgo de que llegue antes, más y mejor de lo que tú lo has hecho. No te esperes a que suceda, comienza con el cambio ahora.

No hay mejor camino que diseñar desde el cliente, porque si diseñas desde tu experiencia, desde tu camino seguro, desde tu zona de éxito, lo más probable es que te estés dejando llevar por lo que te conviene a ti y no por lo que le conviene a él; ese es el mejor camino para perderte, tarde o temprano.

Lo más peligroso para el éxito es que nada es para siempre; y todo lo que sube baja;  por eso, la única forma de subir siempre es ir de la mano con el cliente para adelantarte a todas aquellas cosas que le gustaría y ofrecérselas antes de que las piense; en otras palabras sorprenderlo, esa es la clave para mantener su preferencia.

¿Hace cuánto que no renuevas tu oferta? ¿Vas por delante del cliente? ¿Te estas adelantando a sus requerimientos? ¿Estás pensando ya en tu cliente más sofisticado que comienza a probar otras ofertas? ¿Es posible que alguien este haciendo las cosas mejor que tú? ¿Te dejas guiar sólo por tus fans y no escuchas las voces más extremas de los nichos que no están satisfechos? ¿Investigas bien a tus clientes extremos o te estás dejando llevar por la media? La incertidumbre es buena aliada para pensar de nuevo y dejarte llevar por lo que crees que ya sabes. No quieras mantenerte en la seguridad de lo que te hace sentirte seguro, intenta cosas nuevas, aún cuando te llenes de temor por lo desconocido.

Ir con aquellos clientes que no están del todo felices es una buena fuente de información que te lleva a ver las cosas, no desde tu mejor ángulo sino desde aquellos aspectos que tú bien sabes, son tus puntos débiles. No te dejes llevar por las voces de que todo marcha bien, de que estas en la cima.

Cuando escuches las campanas del triunfo, ponle más atención a las voces de clientes insatisfechos (aunque sean pocos), y no porque no les guste lo que les das, sino porque te estás comenzando a quedar corto en tu oferta, les entregas estupendamente bien algo que ya no necesitan. Recuerda que cuando llegas ahí no es un asunto de mejorar lo que tienes, sino de repensarlo para reinventarte porque el camino de la comoditización a comenzado. Cuando todo marcha de maravilla preocúpate, porque lo que sigue es bajar, estas entrando a zona de confort y sino haces algo al respecto es el principio de retroceder.

El éxito es el mejor aliado para entrar en zona de confort, si no lo descubres a tiempo.

Jorge Peralta
@japeraltag


www.idearialab.com

domingo, 3 de septiembre de 2017

7 competencias clave para un equipo de #innovación

Todos los que han desarrollado nuevos proyectos en sus organizaciones coincidirán conmigo que hay personas muy capaces con los que se puede armar equipo y otras con las que cuesta más. No es un tema de talento, ni de capacidad intelectual, es una combinación entre estar bien dispuestos y contar con ciertas características que corresponden más a las actitudes que no siempre son fáciles de explicar.

Después de analizar poco más de 200 casos de desarrollo de proyectos de innovación en los que nos hemos involucrado hemos seleccionado algunas competencias clave que suelen ser comunes en los equipos de trabajo que gestionan proyectos exitosos.

En la era anterior, las competencias más buscadas en los perfiles eran la experiencia y ciertos estudios, que posiblemente aseguraban las competencias técnicas necesarias para una labor pero no así con las competencias blandas que hoy son indispensables para el nuevo management y la cultura empresarial vigente.

No se trata de buscar super-hombres que tengan todas las capacidades para resolver cualquier tipo de reto; no, se trata más bien de ubicar personas que tengan una gran capacidad de gestionar la operación en el día a día de la empresa, de otros personajes que colaboren en la gestión de los nuevos proyectos que no son operación y de otros con un perfil “ambidiestro”     que al mismo tiempo puedan atender la operación y relacionarse con los nuevos proyectos.

Los proyectos de innovación requieren de ciertas competencias que les permitan descubrir oportunidades, gestionar nuevos conceptos, probar y validar nuevos desarrollos, así como construir modelos de negocio exitosos y arrancarlos con los recursos disponibles. Además de competencias técnicas esos equipos de trabajo requieren que en conjunto se desarrollen estas 7 competencias, no siendo necesario que todos los integrantes de un equipo las tengan en grado superlativo pero si en un mínimo que les permita operar y que en su conjunto, a través de distintos roles, los equipos logren equilibrarlas y hacerlas funcionar en su conjunto.

Las competencias son 7:
  1. Liderazgo. Saber dar rumbo cuando sólo se tienen dudas e hipótesis sin una base firme donde apoyarse.
  2. Colaboración. Complementar con las aportaciones de todos los integrantes: Conocimiento, experiencia, relaciones, etc.; con el fin de lograr un objetivo común.
  3. Pensamiento Lateral. Aportar alternativas no obvias para resolver problemáticas específicas.
  4. Flexibilidad. Posibilidad de cambio sin dolor, poniendo la mente en estado Beta.
  5. Tolerancia a la frustración. Capacidad para reponerse al fracaso.
  6. Comunicación Asertiva. Expresar de forma correcta ideas y emociones que facilite el entendimiento de los interlocutores y que toma en cuenta el lenguaje verbal y no verbal.
  7. Capacidad de aprendizaje. Abierto al nuevo conocimiento o a reforzar lo que ya se sabe sin ponerle límites al cambio de ideas.

Hemos comenzado a desarrollar un test en estado beta que podría darte luces sobre tus competencias o las de tu equipo, si te interesa probarlo estamos dispuestos a compartirlo contigo.

Jorge Peralta
@japeraltag


@idearialab

domingo, 27 de agosto de 2017

¿Cómo armar un equipo para innovar en mi empresa?

Como ya lo hemos mencionado anteriormente la innovación hoy esta en boca de todos pero no siempre atinamos a desarrollar proyectos que le cambien el rumbo de la organización, preferimos la “mejora continua”. Este concepto y su aplicación al management fue el gran invento de los japoneses a finales del siglo pasado. Es muy provechoso para las empresas meterse por caminos de mejora continua pero no es correcto generar falsas expectativas de que es el único reto en el que hay que poner atención.

Buscar eficiencias y bajar los gastos son dos premisas que están en nuestro subconsciente de tal forma que en todo queremos ser eficientes. La mayor parte de las personas estamos centradas en la ejecución, nuestros indicadores, el control esta puesto en aquello que se puede medir y lo único que se puede medir es lo real, lo actual y por eso estamos volcados en la operación; la mayor parte de nuestro tiempo la dedicamos a ejecutar y en ocasiones lo que se requiere es descubrir.

La mayor parte de nuestra planeación parte de nuestros propios registros (información financiera y comercial) y ahí difícilmente encontraremos ideas para crecer exponencialmente. Lo interno nos dará para un crecimiento bajo la lógica actual con los segmentos actuales, no nos llevará a pensar fuera de la caja.

La innovación necesita tiempo específico diferente del de la ejecución ordinaria; necesita un espacio para replantearse nuevos “insights” que permitan definir nuevos retos y justo es de ahí de donde pueden partir los proyectos de innovación. Suele ser usual que se use una estrategia defensiva del “me too”, “ya lo hizo el competidor, ahora nosotros también” , pero ese camino no es el más adecuado, el verdadero esfuerzo esta en diferenciarse de los demás no en seguir sus pasos.

Para desarrollar los proyectos de innovación se requieren de dos perfiles complementarios:

Un “thinker” que es una persona que tiene elementos básicos sobre Design Thinking, LeanStartup, Open Innovation y al menos nociones sobre Scrum y Agile.

Un “PMI” (Proyect Manager) que ponga los elementos suficientes para aterrizar los proyectos en tiempo y recursos.

Es posible que existan perfiles híbridos, pero no es lo usual.

Estas dos personas (un equipo base) o al menos una de ellas, sería deseable que no tuviera responsabilidad en la operación, de otra forma los proyectos de innovación estarán destinados a retrasarse hasta que la operación lo permita. O bien estarán enfocados en innovaciones incrementales y difícilmente pensarán fuera de la caja.

Hay un tercer elemento, es el que conoce de la industria y ayuda a darle sentido, foco y pertinencia. Este perfil es una arma de dos filos, porque ayuda al aterrizaje pero si no es flexible tenderá a buscar innovaciones incrementales y no más allá. Este perfil puede estar dentro del equipo o dedicarle tiempo a la operación y solo requerir de su apoyo en momentos especiales.

Estos equipos deben contar con dos ingredientes claves que sin ellos, aún los mejores perfiles difícilmente lograrán proyectos exitosos y de impacto: el mindset y herramientas.

La mentalidad o “midset” se requiere para lograr un foco en la transformación y requiere de competencias blandas que les permitan moverse en terrenos de incertidumbre. Esa mentalidad requiere de herramientas que les permitan la aplicación de la metodología en distintas circunstancias. Las metodologías son lo suficientemente flexibles para adaptarse a distintos retos pero se requiere de un arsenal de herramientas que permitan su aplicación práctica.

Sin este equipo y sus ingredientes claves, la innovación será solamente una buena intención.

Jorge Peralta
@japeraltag


@idearialab